“Un regalo sin abrir”

Un barrio en Copenhague, Vesterbro. Una niña con un padre: Mona y Jan. Una niña en bicicleta. Y un gorro raro, muy raro, con cuentas de color naranja. La ausencia ¿Quién es Debbie? Y mucho arroz con leche. Ser hija de un cartero no es fácil ¿Los muertos siguen recibiendo correo? ¿Y las madres pueden ser solo madres? También hay un niño con una sudadera verde.

Una escritura que sitúa al lector en cada uno de los escenarios, de manera que pueda “sentir” el estar allí como parte de la historia, siendo un espectador de lujo.

 

Un día Jan decide que si algo no te gusta, hay que poner tierra de por medio. Ya no va a ser cartero y se mudan a un piso que comparten con Susanne, es pianista y viaja mucho. Y de pronto aparece París como una sugerencia, un horizonte, un lugar donde abundan los sueños. La música duele y Mona aprieta su gorro de cuentas naranjas. Jan empieza a escribir poesía. Y deben ahorrar, hasta el azúcar y los abrigos escasean. Menos mal que tiene uno de su madre y menos mal que un día aparece un anorak morado

 

Y así entre anhelos y realidades transcurren los días en los que se aprende a vivir otra vida. Susanne  va entrando en su mundo poco a poco, sin pretensiones, por suerte ella es diferente y a Mona le gusta.

Hay rosas y bicicletas y un aroma a vainilla. Y la Navidad, que se presenta como un periodo donde las faltas se hacen más latentes si cabe al tiempo que representa un momento de cambios y oportunidades.

¿Y después? Después sigue el frío a pesar de que la nieve se haya deshecho pero Susanna se va instalando con pequeñas corrientes de aire nuevo. Y de repente hay días que son regalos cargados de pastelitos de nata y kebabs.

¿Qué pasa si descubres que un regalo se ha quedado sin abrir? Un regalo de tu madre, de antes de que se fuera…

 

Un regalo sin abrir” es una historia que pellizca aunque con delicadeza en la que se nos muestra una forma de seguir después de la pérdida de un ser muy querido. La amistad como pilar, la música como bálsamo; nuevos personajes que se incorporan a la historia de la vida, nuevos sabores y olores que siempre nos recordarán a algunos pasados pero que sin embargo conviven milagrosamente con el presente. Es dulce, muy dulce y, sí, pellizca.

Pronto más títulos de Nandibú esta colección de infantil-juvenil de www.editorialmilenio.com que ofrece grandes lecturas.

Feliz día.